WhatsApp es, con diferencia, el canal por el que más invitaciones de boda se envían hoy. Bien usado es rápido, cercano y gratuito; mal usado, se percibe como un mensaje masivo sin alma. Estas son las claves para que quede perfecto.
Un enlace, no una imagen
La tentación es enviar una foto de la invitación. El problema: la imagen se pierde enseguida entre la conversación, no se puede ampliar bien y no permite confirmar asistencia ni abrir el mapa. Un enlace a la invitación digital se abre al instante y hace todo eso.
Personaliza cada mensaje
Nada de reenviar lo mismo a todos en un grupo. Un mensaje corto con el nombre del invitado y una mención a vuestra relación convierte un enlace en una invitación de verdad. Dedica dos minutos por persona y se notará.
Una fórmula que funciona
El momento importa
Envía la invitación cuando los datos estén cerrados, no antes. Si mandas la fecha y luego cambia, tendrás que rectificar. Un buen momento es entre 6 y 8 semanas antes de la boda, y hasta 3 meses antes si hay mucha gente de fuera. Lo detallamos en cuándo enviar la invitación de boda.
Recuerda el seguimiento
Una semana antes de la fecha límite, un recordatorio amable a quien no ha contestado multiplica las respuestas. Con una web de boda puedes ver de un vistazo quién falta y escribir solo a esas personas. Empieza creando tu web en este enlace.