Antes de reservar nada, conviene tener claro cuánto podéis gastar y cómo repartirlo. Estas cifras son un punto de partida orientativo: lo importante es que el total encaje con vuestra realidad.
Reparto orientativo por partidas
- Banquete y lugar: la mayor parte del presupuesto, a menudo en torno a la mitad.
- Fotografía y vídeo: un recuerdo que dura; merece un buen porcentaje.
- Música y ambiente: DJ, banda o equipo de sonido.
- Vestuario y belleza: vestido, traje, peluquería y maquillaje.
- Decoración y flores.
- Papelería e invitaciones: una invitación digital ahorra imprenta y envíos.
- Imprevistos: reservad un 5–10 % para lo que no habéis previsto.
Dónde se suele ahorrar
- 1Ajustar la lista de invitados: cada persona menos reduce el gasto del banquete.
- 2Elegir una fecha o un día menos demandado: muchos lugares tienen tarifas distintas.
- 3Digitalizar la papelería: invitaciones, confirmaciones y plan de mesas.
- 4Flores de temporada y decoración reutilizable entre ceremonia y banquete.
Errores habituales
- No dejar margen para imprevistos.
- Pagar señales sin leer qué incluye el contrato.
- Olvidar gastos recurrentes: transporte, alojamiento, propinas, ajustes del vestuario.